La Devoción

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Cardenal Franciszek Macharski, antiguo Arzobispo de Cracovia, escribió que la Devoción de La Divina Misericordia, es más que una devoción. Sus palabras fueron: “Esta no es una devoción más, otro librito o estampa religiosa. No tiene comparación con nadie ni con nada. La Devoción a La Divina Misericordia es determinante en el destino del mundo y de la humanidad. No hay diplomacia, ni política ni ninguna facultad humana que puedan salvar al mundo y a la humanidad de la destrucción en que se encaminan causada por el hombre – no  solo para un individuo, pero para toda la humanidad. Solo Jesús el Crucificado, el Resucitado puede hacerlo; y Él lo hace, insisto y sostengo – a través de Maria”

 

 

Es nuestra observación el sugerir que todos estos elementos o nuevas formas tienen un fin, un objetivo final. Son, pudiéramos decir, instrumentos que usa Jesús Misericordioso para atraernos a su presencia y, a través de sus Gracias, invitarnos a profundizar en la Esencia de la Devoción y  en el Mensaje de la Divina Misericordia.

 

En las páginas siguientes ofrecemos reflexiones sobre la Esencia, los Elementos y el Mensaje de la Divina Misericordia.

La Devoción consta de la Esencia del mensaje y de los Elementos de la Devoción. A estos últimos se les conoce como las nuevas formas de devoción a la Divina Misericordia dadas por Jesús a Santa Maria Faustina.